Consultor SEO y emprendedor. Llevo mi propio negocio, y eso cambia la forma de entender el posicionamiento: lo que importa no son las visitas, son los clientes que llegan desde Google.
Antes de dedicarme al SEO para otros, lo necesité para mí. Tengo mi propio negocio y aprendí rápido una lección: si no apareces en Google, para muchos clientes no existes.
Empecé optimizando mis propias webs, probando, midiendo y equivocándome. Con el tiempo empecé a ayudar a otras empresas a hacer lo mismo, y hoy es a lo que me dedico como consultor.
“El tráfico no paga facturas. Los clientes sí. Todo lo que hago en SEO parte de ahí.”
No soy una agencia y no quiero serlo. En una agencia hablas con un comercial, te atiende un gestor de cuentas y el trabajo lo hace alguien a quien nunca conocerás.
Conmigo hablas con la persona que trabaja tu web. Si algo no va bien, te lo digo. Si algo funciona, te explico por qué. Sin intermediarios ni informes llenos de gráficas que no dicen nada.
Tengo un perfil técnico: entiendo el código y me programo mis propias herramientas. Eso significa que puedo implementar los cambios yo mismo, sin esperar semanas a que un programador tenga hueco.
Y como emprendedor sé lo que es invertir cada euro con cuidado. Por eso no hay permanencias: si no te aporto resultados, no tiene sentido que sigas pagándome.
Si tu web no necesita SEO o no puedo ayudarte, te lo digo antes de cobrarte nada.
Posiciones, tráfico y contactos. Informe mensual claro, y acceso a tus propios datos.
Contestas a una persona, no a un sistema de tickets. Respondo en menos de 24 horas.
Sin permanencias. Te quedas porque funciona, no porque lo diga un contrato.
Cuéntame qué tienes y qué quieres conseguir. Te digo qué veo y qué haría, sin compromiso.